Showing posts with label educazón social. Show all posts
Showing posts with label educazón social. Show all posts

Sunday, February 8, 2015

Buscando traballo: Que, que, que?

“Si no sabes a dónde quieres ir, ¿qué más da el camino que elijas?”


El título no es un reflejo escrito de un tartamudeo inconsciente. Es una correspondencia con una pregunta enfocada desde diferentes ángulos.
¿Qué trabajo quiero? Asegurémonos de tener clara –clarísima- la respuesta a esta pregunta, por favor. Nada de lo que sigue tiene sentido si no sabemos a dónde vamos.
A esta pregunta, que espero cada uno/a tenga respondida en su interior con mucha claridad, le siguen los tres "qué" en uno:
  1. 1.      ¿Qué tengo que hacer?
  2. 2.      ¿Qué tengo hecho?
  3. 3.      ¿Qué estoy haciendo?

El orden de las preguntas, en este caso, no altera demasiado la posible organización de las respuestas, aunque me parece importante que primero veamos qué tenemos que hacer.
1. Lo que tengo que hacer: Esta pregunta puede tener dos interpretaciones y por eso es la primera que vamos a contestar. Qué tengo que hacer para acceder al puesto de trabajo que quiero, el que llevo proyectando conseguir desde hace (...) (rellenar con el tiempo que corresponda), el que voy a conseguir si lo planifico y desarrollo con inteligencia el plan.
Pregunta complicada, ¿verdad? Vamos a ver, ¿qué trabajo buscamos? ¿Qué sabe hacer la mayoría de la gente que tiene ese trabajo? ¿Qué saben hacer las personas mejor consideradas en ese trabajo? Es importante, aprovechando las redes sociales y la cantidad de información que circula por internet y otros medios, buscar a los/las mejores profesionales en nuestra área, no para repetir patrones y modelos, sino para tener varias referencias de cómo queremos trabajar o como no. Buscar, digamos, inspiración en otras personas que tengan más camino recorrido (o menos, pero con más éxito). A veces interesa también buscar gente que está como nosotros/as, porque nos da opción a conocer la competencia o colaborar con iguales en pos de un fin semejante.
Ahora que tenemos la lista de cosas que -aunque no salen en la descripción del puesto- las empresas valoran como complementarias, y a veces inherentes, a nuestra profesión, vamos a buscar otro qué: ¿Qué creemos nosotros/as que deberíamos ofrecer como profesionales y que en general no se está ofreciendo?
Vamos más allá con este "qué": ¿Qué características poseo, qué recursos domino que puedan marcar la diferencia respecto al resto de profesionales de mi campo?
Paraos a pensar. Es una pregunta cuya respuesta precisa de mucha reflexión. Quizás tienes un hobby que puede servir para mejorar la calidad de tu trabajo y nunca se te había ocurrido... Lo que sea que creas que sirve, servirá. Nadie como tú para saber cómo hacer mejor tu trabajo.
2. Lo que tengo hecho: De toda esa lista de características que consideramos necesarias para desempeñar bien nuestras funciones, ¿cuáles ya tenemos? Para responder a esta pregunta, lo más fácil es pensar primero en nuestros objetivos. Queremos ser la mejor opción para una o varias empresas. Hasta ahora, ¿qué podemos ofrecerles? Eso es lo que tenemos recorrido, lo que ya está hecho. No porque estén logradas hay que descuidar esas características (sean actitudinales o de formación). Siempre podemos mejorar; por eso tener en cuenta el qué sabemos hacer es tan importante.
3. Lo que estoy haciendo: ¿Cuáles estamos consiguiendo o mejorando ahora mismo? Es muy importante tener en cuenta eso que estamos trabajando en este momento. A veces hay cosas que pensamos que no sirven para nuestro objetivo y sí que valen; otras veces, no nos damos cuenta de que estamos mejorando una habilidad determinada, porque no la relacionamos con nuestro objetivo. Por ejemplo, yo estoy en la escuela de idiomas con el inglés a vueltas. No me apunté en inglés por trabajo, pero ahí estoy, y cada año tengo que cambiar el nivel demostrable en mi CV. Quizás últimamente usáis mucho las redes sociales y vuestro nivel ha subido (o está subiendo) y no se os había ocurrido...

Y bien, ahora que tenemos los “qué”, podemos tener la seguridad de que nuestra búsqueda sigue el camino correcto.

Mucha suerte en la aventura!!! (y más planificación que suerte)

Thursday, January 29, 2015

Buscando traballo: Curtar as veas

No, no me voy a cortar las venas. Ni de coña. Pero sí os digo que a veces se me pasa por la cabeza colgarme de un bonsai o cortarme las venas con un cuchillo sin afilar.
Seguro que en mayor o menor medida os ha pasado algo parecido. Por ejemplo, cuando os dicen "ya te llamaremos" (con o sin tuteo) o cuando lleváis 20 CVs entregados en empresas para puestos que se ajustan a vuestro perfil pero no contestan. Suele pasar y todas las personas que buscamos trabajo lo sabemos, a veces apetece desaparecer para olvidar los problemas de turno. Otras veces nos da más por querer romper cosas... No lo hagáis. Yo nunca lo hice, pero sé de quién sí, y no funciona; como mucho podéis acabar con yeso en la mano por romper los tendones contra un cristal, o con el dedo gordo del pie negro cual carbón.
¿Cómo se combate la frustración que produce el no encontrar trabajo? Ni idea. trucos hay mil, eso seguro. Es más, seguro que desde el "cuenta hasta (poned aquí la unidad seguida de tantos ceros como veáis necesarios)" en adelante, habrá tantas recetas como personas que leen este blog.
Vale, he dicho que no conozco el remedio para combatir la "megafrustración", sí. Pero es que yo no dejo que llegue ese punto.
Primero de todo: ¿Os habéis leído al menos este post? Es un buen comienzo.
Segundo: ¿Cuántas empresas visitáis cada día? ¿A cuántos anuncios de los que encontrais en la red respondéis vía email? ¿A cuántas ofertas del periódico llamáis? Pensadlo. Si son más de 10 de cada, una de dos: o tenéis cuatro títulos y siete habilidades laborales con experiencia demostrable, o estáis haciendo algo mal.
Creo que por muy bien que busquemos y por muchas alertas de trabajo que nos lleguen vía email, es imposible que 30 de ellas se ajusten a nuestro perfil cada día.
Si creéis que cuantas más ofertas respondáis os va a abrir más caminos, ya os digo yo que no. Eso sí, os va a abrir una puerta seguro: La de la desesperación.
Otro punto: Perderemos tiempo y esfuerzo si no preparamos las entrevistas. Una entrevista es una presentación que debería llevarnos a conseguir el puesto ofertado. Si hemos conseguido llegar a la entrevista, hay que tratar de tener todas las variables controlables bajo control (valga la redundancia).
Por ejemplo: Si el puesto es para un/a educador/a social (mi título universitario dice que yo soy eso), yo llegaré a la entrevista sabiendo en que rama trabaja esa empresa. La educación social abarca muchas áreas. Como mi experiencia se centra principalmente en:
a) Orientación laboral/tiempo libre y ocio,
b) Personas con conductas adictivas
c) Gestión del voluntariado
imaginaré que no me van a llamar para trabajar con adolescentes, personas con discapacidad o niñ*s, por ejemplo. PERO es posible que me llamen para un programa de orientación laboral en un centro de acogida para chicos y chicas de entre 15 y 18 años, por ejemplo, en el que quieren que los/as chavales/as cuando salgan de allí tengan una idea clara de cómo buscar trabajo, qué trabajo se ajusta mejor a su perfil, cómo está el mercado laboral, etc., o puede ser que quieran que programe actividades de ocio para mayores de 65 años, por eso es importantísimo que mire: A qué población se dirige el trabajo de esa empresa; cuántos programas está llevando a cabo y cuáles son los próximos programas que quieren implementar; qué puestos de trabajo quieren cubrir (o crear, a veces eres la primera persona en un programa o proyecto nuevo).
Espero que hayáis entendido lo que pretendo decir con este ejemplo. JAMÁS voy a una empresa sin saber qué esperan de mí. Aunque también llevo una lista (mentalmente, no voy con la chuleta en la mano) de qué puedo ofrecer a esa empresa para que mejore la calidad del servicio que dan. Eso me da juego para "venderme", les da a entender que tengo iniciativa y puede abrir nuevos campos de trabajo que aún no habían valorado pero que son interesantes. Además de que ven que he hecho los deberes y conozco la empresa, que es mucho más importante.
Y por último: Quizás esto tendría que haberlo puesto en el punto uno, pero lo pongo ahora, así os dejo pensando en ello, que es algo muy importante: Hay qeu conocerse bien a uno/a mismo/a para "vender" mejor nuestros servicios, nuestra imagen y nuestro trabajo.
Haced una lista: ¿Cómo sois? ¿Qué puntos fuertes tenéis? ¿Qué deberíais mejorar? (importante este punto, para cuando nos pregunten algún defecto podamos decir dos o tres, pero explicando cómo vamos o estamos mejorándolo. Que vean que somos conscientes de nuestros fallos, pero que somos capaces de evolucionar). ¿Y bien? ¿Cuáles son vuestras fortalezas y debilidades? Venga, ¡¡haced una matriz DAFO!!!!!!

Saturday, November 22, 2014

Máis intrusismo na profesión. Ser educadora social doe...

Ás veces penso que me trabuquei escollendo a carreira. Non porque non me guste, que amo ser educadora social; nin porque non haxa traballo, porque á fin e ao cabo, estamos tod*s igual nese sentido. Tampouco é porque se me dea mal facer o meu labor, porque creo que son boa nisto, perdoádeme a falta de modestia...
Pero cando vexo cousas como as novas de hoxe e hai uns días dicindo que nos xulgados galegos van crear un corpo de mediadores e esa tarefa vaina realizar a policía nacional... Aí é cando penso que me trabuquei. Que había que escoller mellor cando fixen a matrícula; tiña que meterme na policía, daquela. Que seguramente, e como non me coñecedes en persoa compréndovos, pensaredes que onde vou eu á policía e con tanta seguridade, que iso vai con oposicións e tal... Pero eu contestaríavos con dous argumentos: Mido 1, 83 e peso 76Kg, e non porque estea gorda; fixen deporte durante media vida e agora non o fago pero vou a todas partes andando apurada, fago traballos físicos a miúdo, etc, e a miña intelixencia seica é superior á media, pero, sexa así ou non, dánseme moi moi ben os exames, sobre todo os que son de resposta de elección múltiple.
E por que precisamente policía?
A máis do tema dos mediadores, temos o programa axente-titor, este coa policía local, outro caso clarísimo de intrusismo profesional.
En violencia de xénero, hai equipos na policía que fan traballos de educador/a social e de psicólog*, entre outros.
E seguramente haxa máis casos, non vos sei.
Podía tamén daquela estudar traballo social, que xa sabemos que a cousa vai de "arranxar pagas", pero non, ho, non!! El*s igual che tramitan unha RISGA que che fan unha intervención socioeducativa, pero sen ter nin puta idea da parte educativa, claro.
E así vai o mundo...
Vades a un curso do INEM, un AFD, e se mirades nos requisitos para poder impartilos, veredes que para dar eses cursos, fóra de ter o título de formador ocupacional ou equivalentes, podedes dalos se sodesb pedagog*s (lóxico), maestr*s (lóxico tamén), psicopedagog*s (bueee...), psicólog*s (WTF? Que sabe un/ha psicólog* de ensinar???) e... chacháaan!! Se sodes... Enxeñeir*s!!!!! Que carallo sabe un/ha enxeñeir* do proceso de ensino-aprendizaxe??? Por favor, que veña Dios a explicarmo!!!! Entendo que hai moitos cursos cux*s docentes deberían ser enxeñeir*s, pero primeiro que fagan o curso de F.O., que agora se chama "docencia da formación profesional para o emprego", `porque -reitero- que carallo sabe un/ha enxeñeir* de ensinar???

E suma
E segue...
Que non sei por que será, pero *s educador*s sociais somos case invisíbeis para a administración, para moitas empresas privadas e para bastantes ONGs. Total, se hai que corrixir unha conduta nun/ha nen*, podemos poñer a un municipal a facelo, tanto ten, serve calquyera!!! E se non, un/ha voluntari*. Que logo sae mal a cousa?? Dicimos que * nen* non tiña remedio e vía.
Cando unha desas persoas que pensan así queira arranxar a súa casa, voulle eu de voluntaria a replantear os planos para a obra e a facerlle os esquemas de fontanería, ACS, calefacción e electricidade, e xa verán que guai...

Quería poñervos a ligazón, pero non a atopo. Prometo edición cando a mire...